Como aquella niña que de pequeña saltaba y jugaba a dar vueltas mientras en su boca se dibujaba una hermosa sonrisa, inocente y soñadora, y así es.
Perfecto ejemplo de superación, ilusión y entrega. Dicharachera de bonitas palabras. Y bonita tú.
De ojos azabache y sonrisa verdadera, despilfarrando alegría por donde pasa y dando felicidad a quien no encuentra. Pirónama del pesimismo. De voz dormida con carcajada locuaz. Suavidad en su piel y delicadeza en sus gestos que dan cariño con solo acercarse y de abrazos calurosos que dicen solos "Te extrañaba".
Frágil como el diamante y dura como el acero. Naturaleza pura y sabia. Y savia granadina que corren por sus venas. Efervescencia y calma a la vez. Agua de rio y silencio de mar. Calor de invierno y frío de verano. Marioneta con capacidad de amar.
Y como también se callar, ante una persona así, solo me queda respetar, aplaudir y admirar.

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