miércoles, 8 de enero de 2014

El tiempo no espera

A veces la gente aparece en tu vida y sabes de inmediato que estaban destinados a estar allí, para cumplir algún tipo de propósito, enseñarte una lección, cumplir tu sueño o simplemente para ayudarte a averiguar quién eres y quién quieres llegar a ser. Nunca sabes quiénes pueden ser estas personas, pero cuando tu mirada se cruza con la de ellos, sabes en ese preciso momento que afectarán a tu vida de la manera más profunda.

Créeme, todo pasa por una razón. Si tienes una segunda oportunidad, tómala con las 2 manos. Si esto cambia tu vida, adelante. Dios nunca dijo que la vida sería fácil, solo prometió que valdría la pena vivirla. Así que atesora cada momento que vives, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que:
El tiempo no espera por nadie, así que sonríe y se feliz.

Es probable que los problemas más serios que surjan en tu vida sean cosas que ni se te pasaban por la cabeza, de esos que te sorprenden un martes a las cuatro de la tarde. Todos los días haz algo que te de miedo. Canta. No juegues con los corazones de los demás. No dejes que lo hagan con el tuyo. Relájate. Unas veces se gana y otras se pierde. La carrera es larga, y al final solo compites contra ti mismo. Conserva las cartas de amor y tira los recibos del banco. Estírate. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. Viaja. Limpia el pasado, borra las partes oscuras y recíclalo dándole más valor del que tiene y sobretodo dale un sentido a tu vida. 




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